Y tú, ¿qué vendes?


A la hora de comenzar tu negocio online por su base, la web, es importante que sepas que no hay un sistema estándar de venta. Dependiendo de si te dedicas a los servicios o si vendes productos deberás escoger un método u otro. Ahora te pregunto: Y tú, ¿qué vendes?

Tanto si te vas a lanzar al diseño de la plataforma base para tu negocio, como si vas a externalizar ese trabajo, debes conocer algunas claves que te ayudarán a no meter la pata – o dejar que te hagan un trabajo poco conveniente.

Piensa que eso te retrasará a la hora de lograr tus objetivos y cumplir los plazos de tus proyectos.

La diferencia fundamental entre vender productos o servicios está en que para los primeros necesitas una tienda. Para los segundos con un sistema de agenda y pago te vale.

Una tienda online para los productos.

Si lo que vas a vender en tu negocio son productos, necesitas una tienda.

Da igual si los productos son físicos o digitales.

La tienda te ayudará a gestionar tu inventario, los pagos, los estados de los pedidos. Vamos, que te ayudará a tenerlo todo organizado.

Yo trabajo siempre con WooCommerce, para WordPress. Es sencillo y potente. Y tiene una estupendísisisisisima integración con Mailchimp, así tanto tu email marketing como tus anuncios en Facebook irán como la seda.

En la tienda WooCommerce se integra el sistema de pago, el de facturación, el stock y los estados de los pedidos, no tienes que salir de WooCommerce para gestionar tu negocio.

Y, por supuesto, en WooCommerce es donde estarán todos tus productos, con sus categorías, variaciones, precios, descuentos,… todo lo que tiene que tener una tienda.

El eje central de la tienda online: la ficha de producto.

Si una cosa es importante tener clara en una tienda online es que cada producto, para venderse, debe presentarse de forma impecable al cliente.

Y ahí es donde entra en juego la ficha de producto.

En la ficha de producto están todas sus características, descripción, precio e imágenes.

Tener una ficha excelente para cada producto es tan importante para vender como para posicionar, así que esmérate, tanto si la web la diseñas tú como si la hacen para ti, en completarla. Porque esa es tu tarea, no la del diseñador.

¡Ah! que no sabes cómo hacer una ficha de producto ¡Excellent!… pues me lo apunto, en un próximo post te lo explico con todo lujo de detalles.

La venta online personalizada de servicios.

Cuando te dedicas a ofrecer servicios, y lo haces por medio de una plataforma online, no puedes esperar que nadie te compre el servicio en tu página de venta simplemente con un botón de compra conectado a una pasarela de pago.

Y si tus servicios son premium, menos aún.

Un precio más alto requiere un proceso de venta más cuidado, un contacto personal con el futuro cliente, para conocerle, saber que encajáis y resolver todas sus dudas.

Para la venta de servicios se utiliza una página de venta.

En ella se explican todos los detalles del servicio, se muestran los distintos planes con sus precios (sí, ponemos el precio en la página de venta, es mi consejo) y las distintas características de cada plan.

Por supuesto, esto es mucho más fácil si tienes tus servicios mínimamente paquetizados, (es decir, tienes un servicio en el que sabes claramente qué tareas realizas y cuáles no están incluidas, así como el tiempo que tardas y el precio que cobras por dicho servicio ultra-definido).

Y al final de la página no hay un botón de compra, sino que hay un botón en el que invitas a que soliciten una reunión contigo.

La agenda de reuniones, una pieza clave en la venta de servicios

Cuando vendemos servicios debemos trabajar con un cliente, así que es importante que ambos tengamos claro que la colaboración va a funcionar.

Para ello se utiliza el diagnóstico gratuito (un formulario muy detallado que debe rellenarnos el posible cliente) y la reunión online para conocernos y entregar los resultados de dicho diagnóstico.

En la reunión sabremos si hay “feeling” entre nosotros y si la relación será fluida.

En el formulario de diagnóstico gratuito incluiremos todas las preguntas que consideremos oportunas para conocer el negocio, los objetivos y las necesidades de nuestro cliente.

Con eso sabremos si podemos ayudarle o si se encuentra en una fase o con las ideas tan poco claras que no va a ser posible que le ayudemos con nuestros servicios.

No todos los diagnósticos conducen a una reunión online, pero siempre se debe comunicar al cliente la razón.

Y tras la reunión online ya se puede proceder al presupuesto – si es necesario – y a la formalización de la relación con el contrato y, finalmente, con el pago.

Y ese lo podemos hacer por la web, sin problemas. El sistema será similar al de la tienda, pero mucho más minimalista y personalizado.

Los sistemas de pago, esos grandes desconocidos.

Existir existen muchos sistemas de pago. Vendas servicios o productos.

Pero yo te recomiendo que uses tan sólo 3: el pago con tarjeta, el pago con Paypal y la transferencia bancaria.

El pago con tarjeta.

Mucha gente ni tiene, ni quiere, una cuenta de Paypal. Prefieren pagar con su tarjeta.

A mí es un sistema que me encanta. Y para permitir esos pagos utilizo la plataforma Stripe.

Sus comisiones, al menos en Europa, son mucho menores que las de Paypal.

Y su sistema de pago no es reconocible para el usuario, que simplemente usa su tarjeta sin salir de nuestra web.

Todo son ventajas, pero… ten en cuenta las comisiones a la hora de calcular tus precios y cobros.

El pago con Paypal

Si hay gente que no quiere ni ver a Paypal, hay otros que no usan otro sistema de pago, por la seguridad que ofrece.

Sus comisiones son más altas para el vendedor, así como la protección en las ventas favorece siempre al comprador, pero es seguro y está muy extendido.

No podemos prescindir de él.

De nuevo, ten en cuenta las comisiones al cobrar con este sistema. Eso afectará a tus precios.

La transferencia bancaria

No, no está obsoleta, de hecho, hoy en día es la preferida por gran parte del público para pagar servicios. Y es que, en la mayor parte de los bancos, es gratuita para ambas partes.

Es segura y se puede hacer online.

(Casi) todo son ventajas. Su única pega es que no es un pago inmediato. Aunque a la hora de cobrar es más rápido que Stripe o Paypal. Sueles tener el dinero en tu cuenta mucho antes.

Espero que ahora ya tengas una idea más o menos clara de cómo tienes que seguir adelante con tu plataforma online y con su sistema de venta y pagos.

¿Estás de acuerdo en poner el precio de tu servicio en la página de venta? ¿Conocías Stripe?

Recuerda que estoy aquí para resolver cualquier duda que tengas, no lo dudes, escribe en los comentarios.

Imágenes: AMC

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