Embudo de Ventas Automatizado


Embudo de ventas automatizado: un nombre conocido y un apellido muy deseado.
Automatizado significa que lo haces una vez y lo disfrutas muchas.
Y como es algo de lo que, seguro, has oído hablar, te voy a contar cómo configurar el tuyo de manera sencilla.

Cómo construir un embudo de ventas automatizado.

Como en todos los embudos de ventas, hay tres pasos fundamentales.

Primer paso: La captación.

Tienes que poner tu oferta delante de tu cliente ideal.

¿Cómo lo haces?

Pues tienes muchas vías.

Normalmente, la vía que elige todo el mundo es la vía de la publicidad. Pero ni es la única ni, en muchos casos, es la más indicada.

Lo que sí es cierto es que debes ofrecer a tu audiencia algo que deseen o necesiten. Algo que les interese.

No sólo hablo de ese Lead Magnet o recurso gratuito que les entregas a cambio de su email.

Si lo que ofreces en tu blog es de mucha calidad, también pueden querer suscribirse simplemente para estar informados de manera automática de cuándo sacas un nuevo contenido.

En mi caso, por ejemplo, escribo un mail formativo a diario. Sólo con eso, ya debería ser suficiente reclamo para aquellos que quieren formarse en el email marketing.

Como te decía, debes ofrecer a tu audiencia aquello que esperan de ti cuando han tenido su primer contacto contigo.

Y no tiene porqué haber sido en un anuncio en redes sociales o buscadores. Puede haber sido en un evento de networking, por ejemplo.

Tenlo todo preparado para dar una buena bienvenida a esos esperados contactos.

¿Qué tienes que tener preparado para captar automáticamente?

Pues una landing page donde explicas tu oferta o pones tu regalo a su disposición, eso sí, a cambio de su contacto (dirección de email).

La landing la puedes hacer en tu web o puedes usar una aplicación externa. Incluso las propias plataformas de email marketing suelen ofrecer esta opción.

Segundo paso: La confianza.

El segundo paso del embudo es construir una relación con tu contacto, con tu suscriptor, con tu potencial cliente.

No se me ocurre mejor manera que el email marketing.

Es un canal donde tú tienes el control de lo que ocurre, de lo que muestras y lo que no.

Por supuesto, también puedes hacer este trabajo en redes sociales, pero te arriesgas a que los “temibles algoritmos” hagan de las suyas y no muestren a tu seguidor lo que tú estás ofreciendo.

¿Qué tienes que tener preparado para aumentar la confianza de tus contactos?

Tienes que tener un calendario de contenidos claro, en el caso de las redes.

Si usas, como te he aconsejado, el email marketing para trabajar la confianza y el reconocimiento en tus contactos y potenciales clientes, debes tener una o varias automatizaciones, lo que se llaman autorresponders.

En ellos te vas presentando, vas contando lo que haces, explicas en qué puedes ayudar a tu potencial cliente y, finalmente, les ofreces tu producto o servicio.

La ventaja del email marketing sobre las redes es que la secuencia es igual para todos, independientemente de cuándo tuvieron su primer contacto contigo. En redes, están limitados por tu calendario, y puede que cuando te conozcan hayan perdido varias publicaciones importantes que te ayudarían a generar confianza.

Tercer paso: La venta.

El paso más importante para tu negocio y el paso que más miedo da a la mayor parte de emprendedores.

Pero cuando creas un embudo de ventas automatizado (o no automatizado) está claro que tienes que vender.

Sobre la venta, sobre ese ingreso de dinero, es sobre el que se sustentará tu negocio.

Si te saltas este paso, no tienes negocio.

¿Qué tienes que tener preparado para vender a tus contactos?

Pues si estás en un embudo de ventas automatizado, debes tener un sistema, como su nombre indica, automático, para vender en tu web o para que el potencial cliente reserve una sesión, una reunión, contigo.

Todo depende de lo que vendas.

Lo indispensable para que un embudo de ventas automatizado funcione.

Si hay una cosa que no puede fallar si quieres hacer “ventas automáticas” es tu Propuesta Única de Valor (PUV).

La PUV es un mensaje único.

Único porque está dirigido a tu cliente ideal, no a todos los posibles clientes del mercado. Ese que tiene un problema que tú sabes solucionar, que lo sabe, y que está dispuesto a pagar para eliminar.

Único porque es una única solución.

Único, porque tú eres único en la forma en la que lo entregas y en cómo ayudas a tu cliente.

Si no tienes claro qué es lo que vendes y a quién, cómo ayudas y por qué es importante para tu posible cliente eso que tú ofreces, cómo le puede ayudar, no valdrán de nada mil autorresponders y dos mil landing pages.

Tener una propuesta simple y clara hace que el potencial cliente sepa, en un instante, si es lo que busca y necesita o no.

Si tu propuesta es demasiado complicada, si no está clara, el potencial cliente no hará el esfuerzo de intentar comprenderla.

Una cosa que siempre debemos buscar en nuestro negocio, desde la presentación de la propuesta a la ejecución del trabajo, es que todo sea simple de entender para nuestro contacto.

Ahí tenemos la mitad del camino de la venta andado.

El último (y olvidado) paso de cualquier embudo de ventas automatizado.

Sé que me repito.

Pero en tu negocio no puedes diseñar un embudo de ventas “de plantilla” (que te ha pasado alguien). Tienes que adaptarlo a tu negocio y a tu potencial cliente.

Y, sobre todo, tienes que analizar los resultados y ver dónde se puede mejorar.

Ojo, que puede que funcione, pero siempre podemos optimizar para que funcione mejor, para que nos dé más rendimiento.

Así que el último paso de todo embudo de ventas es analizar los porcentajes de conversión de cada paso y tratar de mejorarlos.

Si ponemos una campaña de publicidad en marcha y llegan 100 personas a nuestra landing y sólo se suscriben 40, tenemos que ver qué ocurre en esa landing para que no “convenza” a los visitantes.

Si tenemos un autorresponder y los contactos se dan de baja antes de que les presentemos la oferta de venta, ya sabemos que tenemos que mejorar nuestros textos (en los emails).

Si los contactos llegan a la página de ventas pero no compran… ¿qué hay que no funciona y debemos mejorar?

El último paso siempre debe ser mejorar lo que tenemos, para que, invirtiendo un mínimo de tiempo, los resultados mejoren.

En próximos artículos te voy a contar cómo analizar y mejorar la parte central de tu embudo: la generación de confianza usando automatizaciones (o autorresponders) en tu email.

Y tú ¿ya analizas lo que ocurre en tus campañas de venta para mejorarlas?

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