Si me has leído antes, sobre todo si has leído la primera parte de este post, en el que te hablo sobre los 4 pasos fantásticos para evaluar la viabilidad de tu negocio, ya sabes que lanzarte a montar un negocio no es un asunto que debamos acometer cual Quijotes contra molinos. Eso rara vez funciona.

Es mejor ser algo más metódicos y pensar un poco antes de actuar. Un poco, no nos vayamos a contagiar de “parálisis por análisis”. Tener lo que hoy en día se llama “hoja de ruta”, un plan de trabajo, es esencial para saber lo que tenemos que hacer en las distintas situaciones.

Este documento nos ayuda a resolver problemas y a ser más productivos a la hora de crear un negocio. El mantra “creo que me voy a montar por mi cuenta” no funciona como si fueran palabras mágicas. Pero querer es el primer paso para poder. Y tú tienes el Poder.

Sigamos analizando tu idea de negocio.

¿Quieres destacar entre la competencia? Aporta algo distinto.

Los 4 pasos fantásticos para evaluar la viabilidad de tu negocio - diferenciaciónYa conoces a tu cliente. Sabes que tiene una necesidad y que lo que tú ofreces es algo que tu cliente compra, o puede llegar a comprar. Ahora no te limites a vender como el resto de tus competidores. Haz algo distinto, ofrece algo de valor, o serás invisible.

En este paso puedes ser todo lo creativo y original que quieras. Aquí sí, puedes y debes, hacer algo nuevo, algo completamente distinto. ¿Cómo puedes vender como original un producto que venden otros? Fácil: no hay dos productos iguales en el mercado, nunca.

De nuevo, voy a utilizar un par de ejemplos para explicar lo que te estoy contando. Imagina que vas a comprarte unas zapatillas deportivas. Ahora piensa en para qué las quieres: ¿para correr? ¿para practicar algún deporte más concreto? ¿Te gustan con la suela más dura o más blanda? ¿Qué me dices de los colores? Al final, siempre podemos hacer original un producto que existe en el mercado.

Tus clientes te diferencian… ¡escúchales!

En mi caso concreto, me dedico al diseño web, principalmente. ¿Qué aporto de diferente cuando hay un montón de empresa locales que hacen lo mismo que yo? ¿Por qué debería escoger a mí y no a otro el cliente? Bien, yo me centro en los pequeños negocios, en aquellos que quieren despegar. Ofrezco, además asesoría para poder utilizar la plataforma online para montar un negocio legal.

Por otra parte, en mi caso, estoy completamente actualizada con la moda que sigue el mercado, algo que no pueden decir mis competidores, que se centran mucho más en los diseños muy visuales – algo de la década pasada, pero que tiene sus clientes – o en la programación y la obtención de datos – algo que es útil, pero que no atrae a un cliente a comprar sin una buena interfaz visual. También estas empresas tienen sus clientes, que son otras empresas, muy diferentes a los míos, pequeños negocios, normalmente uni- o bi-personales y artesanales o muy creativos.

Ahora piensa en lo que te acabo de contar: todos vendemos el servicio de diseño web, pero nuestros trabajos son muy diferentes, nuestros públicos también. Y todo ello sin tocar el “factor precio”. Nunca es bueno competir buscando poner el precio más barato: eso hará que tu cliente no valore tu trabajo. Y eso no quiere decir que mis precios sean superiores a los de mi competencia… ¡nada más lejos de la realidad!

You’re on fire, baby! Busca el camino y llega a tus clientes.

En este punto ya tienes un mercado en el que moverte. Tienes un cliente bien definido y tienes un producto diferente al de tu competencia para llegar a él.

Ahora tienes que llegar a tu cliente. No es asunto baladí. Si has realizado correctamente el paso 2, ya sabes dónde está tu cliente, tanto en el mundo online como offline. Pero… ¿puedes llegar a él? No te lo tomes como una pregunta fácil. Te voy a poner un ejemplo extremo.

Imagina un producto de super-lujo, no de lujo sólo, sino de una calidad y un precio (y una exclusividad) muy altos. Tus clientes, es obvio, tienen un status y una situación muy determinada. Son pocos, pero el beneficio merece la pena, así que dirigirás a ese público tan reducido.

Los 4 pasos fantásticos para evaluar la viabilidad de tu negocio - llegar al clienteAhora párate y piensa: ¿cómo accedes a ese grupo? Te aseguro que no es fácil llegar a esos grupos tan exclusivos. No ven la misma publicidad que el resto, no se mueven en los mismos lugares físicos (a sus “lugares” es difícil acceder), tampoco en las mismas redes sociales.

Pensando en un público más accesible, tampoco debes pensar que el acceso es fácil. Tienes que presentar tu producto, sus ventajas, y no atacar como uno de esos voluntarios de ONG que nos asaltan en las calles comerciales, consiguiendo el efecto contrario al que buscan.

¿Qué es necesario para llegar al cliente?

Llegar al cliente requiere unos conocimientos, unas vías y, no lo olvidemos, una inversión económica, aunque sea mínima. Tienes que tenerlo todo planeado, y ser paciente, pues la inversión de tiempo sí que será importante. O no. Quizás haya un golpe de suerte, pero esos no se incluyen en los planes de negocio…

Hoy en día hay determinadas redes sociales en las que nos movemos casi todos. Si tu negocio se basa en el mundo online es lógico pensar que lo mejor es buscar en esas redes a tus clientes. Pero, ¿en cuáles? Debes tenerlo claro y centrar tus esfuerzos en la red (como mucho 2) en las que mayoritariamente localizas a tu público objetivo.

La inversión en publicidad (actualmente lo más puntero es un estrategia basada en bots) es algo a tener en cuenta. Te recomiendo que busques un buen profesional en la materia. O que te formes a fondo, para que la inversión que, sin lugar a dudas, tendrás que hacer sea rentable.

Vive tu sueño, no el de otro.

Hasta aquí te he hablado de todos los pasos que debes dar para analizar la viabilidad de tu negocio pero ¿qué pasa si tu idea no es viable? O peor ¿qué pasa si la pones en marcha y, finalmente, no funciona?

Los 4 pasos fantásticos para evaluar la viabilidad de tu negocio - fracasoBueno, el fracaso es una posibilidad que todo aquel que emprende algo por su cuenta debe contemplar. Debes estar preparado, no esperándolo, pero preparado para esa eventualidad.

Como “fracasadora con experiencia” puedo decirte que sólo duele un poquito. Nada que unos días de descanso y una mente soñadora no puedan curar.

Por supuesto, dependiendo de la inversión hecha, hay fracasos más dolorosos que otros, a nivel económico. Y dependiendo de la pasión que hayas puesto en el proyecto tardarás más o menos en recuperarte anímicamente.

Nadie puede garantizarte el éxito.

En cualquier caso, piensa si quieres luchar por tu sueño o seguir viviendo el sueño de otro. No tenemos la seguridad de que vayamos a conquistar el mundo, pero trabajando para otro, seguro que no lo haremos.

Cuéntame en los comentarios: ¿te has puesto en marcha? ¿Vas como pollo sin cabeza? ¿Estás atascado analizando tus posibilidades? ¿Sabes en qué destacas? ¿Conoces el camino que te lleva a tu cliente?

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