Cuando hablamos de diseño web las posibilidades son infinitas. El límite lo pone tu imaginación… y la finalidad para la que estás diseñando. La originalidad no siempre es la mejor solución.

Si quieres utilizar internet para darte publicidad o para vender en tu pequeño negocio, cuando lo que buscas son resultados, lo mejor es que te ajustes a lo que está probado que funciona. En este post te presento las 4 secciones esenciales en tu web.

Diseño orientado a resultados.

Lo primero que debes tener en cuenta es que no estás diseñando para lucirte o, lo que sería peor, para acabar cuanto antes. Estás diseñando tu escaparate. Todo un arte.

El diseño no es tan sólo un acabado bonito, está orientado a lograr unos resultados. Piensa en la publicidad, el ejemplo más claro de diseño orientado a resultados… a pesar de que, actualmente, parece que a muchos publicistas se les ha ido la creatividad de vacaciones.

Como dueño de un pequeño negocio debes conocer qué está haciendo tu competencia, los que son mejores que tú, e inspirarte en sus trabajos.

Hoy en día existen unos determinados usos y costumbres en el diseño a los que el cliente está acostumbrado. Si eres demasiado original, quizás no les guste, o se sientan incómodos, o les cueste encontrar lo que buscan. Piensa si te merece la pena ser tan original.

Las 4 secciones esenciales en tu web.

A la hora de diseñar la web de tu negocio, en cualquier caso, hay cuatro secciones fundamentales que deben existir. Es decir, que con tan sólo 4 páginas podrías tener una web completa en funcionamiento y comenzar a vender desde tu negocio. Sí, incluso sin tienda online.

Aunque el hecho de que sean tan pocas no significa que la tarea sea simple. Eso sí, podrás enfocar el trabajo de forma mucho más precisa y concreta. Todas ellas son páginas esenciales que deben ser “perfectas” para su cometido. Y la perfección se alcanza, como ya vimos en los posts en los que te hablaba sobre los 6 héroes en tu estrategia web, gracias a la identidad visual y a una excelente redacción de los textos

Tu negocio tiene mucho de artesano, le dedicas mucho tiempo y no te limitas a vender sin más, sino que aportas valor. Tu web debe reflejar tu filosofía de trabajo y tu dedicación.

La página de inicio, la “Home”.

Es la página por la que, se supone, van a entrar tus posibles clientes en la web. Aunque no siempre será así, creo que ese dato puede darte una idea de la importancia que tiene esa página.

En ella debes incluir la propuesta de valor de tu negocio, es decir, la forma en la que vas ayudar a tus clientes. No hace falta que presentes todos tus servicios o productos en esta página, pero sí que des una breve idea del problema que puedes a resolver a tus clientes.

También se incluye una información resumida sobre quién eres y a qué te dedicas, información que ampliarás en la página “Sobre mí”. Pero siempre es bueno presentarse en el primer encuentro con tu cliente.

Puedes incluir también algunos testimonios de personas que han disfrutado de tus productos o servicios o de personas que han trabajado contigo o a las que has formado. No sólo te presentarás, sino que aportas lo que se denomina “prueba social”. Es decir, que tienes una serie de personas contentas con tu trabajo y que se lo pueden contar a tu futuro cliente.

También es posible incluir algunos trabajos que hayas realizado, lo que se suele denominar portafolio. O enlaces a apariciones en los medios. O las empresas o emprendedores con los que has trabajado.

Por último, es muy usual incluir la opción de que el visitante de tu web (y posible cliente) se suscriba a tu newsletter. De las suscripciones hablaremos en otra ocasión, pero quiero decirte que es muy importante que mantengas el contacto con tu posible cliente y que éste te vaya conociendo.

Es muy usual aportar algo de valor para el suscriptor, para premiar su fidelidad. Una guía, un ebook, contenido sólo para suscriptores, un descuento,… las posibilidades son muy variadas. Aprovéchalas.

La página “Sobre mí”.

Muchos diseñan y, sobre todo, rellenan esta página de texto sin prestarle mucha atención. Grave error. No puedes imaginarte la cantidad de ventas que puede ayudarte a conseguir una página “Sobre mí” memorable.

Al igual que, en muchas ocasiones, entras en una tienda y terminas saliendo sin comprar nada porque no te gusta la atención recibida, con tus clientes puede ocurrir lo mismo si lo que leen sobre ti no les genera suficiente confianza en tus habilidades.

Ya has hablado de ti, un poco y de forma resumida, en la página de inicio. Ahora se trata de presentarte convenientemente, demostrando porqué puedes ayudar a tus clientes con tus productos.

Empieza por hablar de las razones por las que haces lo que haces actualmente. También puedes comentar tus experiencias pasadas y lo que te llevó a crear tu negocio.

Es el momento de hablar un poco de tu portafolio, de los clientes con los que has trabajado o de los proyectos anteriores.

Un punto a tu favor será contar algo personal (pero no íntimo, no nos pasemos). Eso te acerca a tu cliente, te humaniza. El cliente quiere a alguien cercano, con cierto parecido a él.

Puedes volver a incluir algún testimonio de clientes satisfechos o alguna aparición en la prensa.

Te dejo aquí una página “Sobre mí” muy original y que cumple su cometido a la perfección. Es la de Javier Barros, actualmente mi profe de programación con bots. Me encanta su estilo fresco y desenfadado. Muy personal y cercano. 

Anexo: Cómo comenzar a diseñar.

Aún nos quedan otro par de secciones “obligatorias” de las que hablar, pero creo que por hoy lo voy a dejar aquí. De momento, tienes trabajo suficiente si estás pensando en crear tu web.

Mi consejo es que utilices, para diseñar, papel y lápiz (o lápices de colores). Es muy importante empezar por tener clara la estructura lógica de tu web, es decir, sus secciones, categorías, etc.

Después debes pensar en el diseño visual, el layout, el esquema sobre papel de cómo se verán tus páginas y cómo se navegarán.

Por último, diseña tu identidad visual, o ajusta la apariencia de tu web (colores, logos, imágenes) a tu actual identidad visual.

El remate es incluir un contenido textual perfecto, que atraiga y vincule a tu cliente con tu plataforma, desde la que le vas a aportar soluciones a todos esos problemas que pueda encontrar.

¿Has comenzado a diseñar ya tu web? ¿Has pensado en lo que te gustaría que incluyera? ¿Tienes claro cómo aportas valor a tus clientes? Ponte a la tarea y consulta todas tus dudas en la sección de comentarios. 

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