Si recuerdas, en el último post estábamos hablando de la importancia de la velocidad en el mundo online y habíamos dejado claro que esa velocidad se refiere a la rapidez con la que consigues poner en marcha tu pequeño negocio.

Alargar mucho los plazos tan sólo lleva a pérdidas: tanto económicas como de la pasión por lo que quieres hacer. Es así, el ser humano es tremendamente inconstante y nos distraemos con facilidad, así que lo mejor es ponerte manos a la obra y no perder el foco.

En poco tiempo estarás funcionando a pleno rendimiento, dándole la importancia que se merece a tu negocio.

Si tardas  mucho en ponerte en marcha cada vez verás más grandes los obstáculos y más lejana la meta, y terminarás desistiendo por mucha pasión que tengas por aquello que quieres hacer.

Habíamos hablado de las primeras fases (el cálculo de tu presupuesto y la estrategia de precios, la búsqueda de ese presupuesto y las tareas administrativas previas). Para ellos te daba un plazo de entre 2 semanas y un mes. No deberías emplear más de 6 semanas, en el peor de los casos.

Fase 3: la producción.

Justo después llega el momento de empezar verdaderamente el negocio: comenzar a producir y comenzar a preparar la plataforma para vender (sea una web simplemente o algo más complejo, como una tienda online).

Mi consejo es que solapes ambas tareas, la creación de tus productos y la puesta en marcha de web-tienda. Para esta última puedes atreverte tú mismo, pero te aconsejo que lo hagas sólo si tienes algo de conocimientos y experiencia previa.

Montar una web (y más aún una tienda) sin tener una idea y/o una experiencia previas es volver a alargar plazos y dedicarte a algo que, por mucho que te guste, no es el objetivo y el producto de tu negocio.

En este caso, busca a alguien que te ayude con la creación de ambas y, eso sí, pídele que te forme para que tú puedas mantenerlas a nivel básico, hacer pequeñas modificaciones e incluir nuevos contenidos y productos.

Te aseguro que será un dinero bien invertido, sobre todo en descanso mental: ¿cuándo vas a tener tiempo de aprender todo ese SEO on page que él te va a dejar montado y te va a explicar claramente?

Solapar y delegar, la clave del éxito.

Ya me vas conociendo. Soy de las que le gusta tener el control y manejar su negocio a su antojo. Pero tengo claro que hay tareas que otros hacen mejor, mucho mejor, que yo, como el trato con las administraciones. Eso sí, yo llevo mi contabilidad.

Me he dado cuenta de la cantidad de tiempo que perdía en ese tipo de tareas, tiempo que era más productivo haciendo lo que me gusta y lo que sé, y que compensa con creces (tanto a nivel económico como a nivel de estrés) el gasto que supone dejar determinadas tareas en manos de alguien.

Por eso siempre te aconsejo que dejes ese tipo de trabajos en manos de los que saben: la gestoría, el diseño web y la tienda, etc. Puede que te parezca un gasto innecesario, tú puedes aprender a hacerlo. Pero prueba a hacer lo que te digo y verás cómo los ingresos compensan, de largo, los gastos.

Y, de esta forma, estás “trabajando” en dos cosas a la vez: la creación de tus productos y la creación de tu plataforma de venta. No hay mejor forma de solapar y colaborar.

Con todo lo que te he explicado anteriormente, ya está todo listo, y puedes proceder al lanzamiento de tus productos.

¡¡¡Yuhuuuu!!! ¡¡¡Traigan fuegos artificiales!!!

El lanzamiento, con una fecha fijada previamente.

Te he ido dando unos plazos. Si los has ido anotando ahora esperarás que te diga cuánto tienes que tardar en esa tercera fase de la que hemos estado hablando. Pero eso es algo que no puedo hacer yo.

Debes ser tú quien estime qué producción tienes que tener almacenada antes de la venta (si produces algo físico) o qué parte de la web debes tener en marcha (si vendes servicios).

Ponte objetivos realistas, no quieras tenerlo todo controlado y preparado al 100%. Busca, además, acortar el plazo hasta el lanzamiento todo lo posible.

Tener una fecha pre-fijada de lanzamiento te ayudará a no perder el foco y rendir mucho más en el trabajo: hay un objetivo que cumplir, una fecha límite que alcanzar.

Hay una frase que me gustaría que recordaras: “Mejor hecho que perfecto”.

No es mía, pero me la quedo un ratito. Y es que es la filosofía que yo he seguido con mi web: lo primero que he lanzado ha sido el blog, pues quería compartir contigo todas estas cosas.

Parece raro en una diseñadora web no lanzar su web perfecta y completa de entrada, pero quiero ayudarte con lo poco que sé y demostrarte qué es lo que hago. Para mí eso es más importante que venderte ningún servicio de entrada.

Así que ahí tienes otro consejo: haz del calendario tu mejor aliado.

Lanzar e ir mejorando.

Partamos de la base de que no existe nada perfecto en este mundo así que… ¿por qué tendría que serlo tu negocio?

Lánzalo y vete, poco a poco, mejorando. Tanto en esos pequeños detalles que te has dejado para atrás para llegar a la fecha marcada de lanzamiento, como en las modificaciones que deberás hacer a medida que vayas recorriendo el camino.

Piensa que habrá cosas que funcionen y otras que tendrás que ir cambiando. Realiza esas modificaciones probándolas de forma sucesiva.

Si has llegado, y cumplido, con tu fecha de lanzamiento, ¡bien por ti! Y ahora sigue el mismo proceso. No alteres tu forma de trabajar de forma radical, pues puedes llegar a colapsarte con las tareas, el trabajo o los cambios que no estás controlando.

Algunos detalles a tener en cuenta.

Los plazos de los que te he hablado sirven para una persona que aún no tiene clientes y que dedica su jornada laborar a poner en marcha su negocio… pero puede que no sea éste tu caso.

No voy a extenderme mucho más aquí dándote consejos para esas situaciones, puedes pedírmelos en los comentarios y escribiré un artículo para darte algunas posibles soluciones.

Tan sólo te diré una cosa: en estos casos, deberás hacer otro amigo aparte del calendario: el horario.

Y ahora, ¡¡¡sólo queda empezar a vender!!!

¿Eres de los perfeccionistas a los que les gusta vestirse de gala antes de comenzar cualquier cosa? ¿O podrías ir trabajando por etapas?

Y tú, ¿qué tal te llevas con el calendario?

Cuéntamelo en los comentarios y espera, que pronto te hablaré algo más de “eso de vender”.

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