¿Te ves delante de un consejo de administración, enfundado en tu traje y con una corbata que te asfixia aún más que la situación, explicando cómo va el negocio, las decisiones que has tomado, asumiendo tus errores? En definitiva, ¿te ves rindiendo cuentas ante alguien?

Eso que suena a película (aburrida) de negocios, es exactamente lo que tendrás que hacer si decides pedir un préstamo a un banco (o cualquier otra entidad usurera similar) o una subvención.

Sí, has leído bien, eso te pasará también si decides pedir una subvención. Por propia (mala) experiencia, las desaconsejo totalmente.

Es la forma más tonta del mundo de comenzar un negocio.

Entonces ¿qué puedes hacer si vas a montar un negocio? Dicen que al principio siempre hay que invertir, pero ¿es eso cierto?

Voy a resolver tus dudas, desde mi experiencia, contándote lo bueno y lo malo que tiene cada una de las soluciones. Vayamos por partes, que dicen las compañías aseguradoras.

Las 3 mejores vías de financiación de tu negocio online.

Lo primero que te diría, si buscas dinero para poner en marcha tu negocio, es que te pares y lo pienses dos veces. ¿Realmente esa inversión es necesaria? ¿Pero toda? ¿O sólo una parte? ¿No puedes hacer lo mismo, al menos en principio, en “modo low cost”?

Si has analizado la situación, durante una semana, no más, y dedicándole algo más de una hora a pensar en las finanzas de tu negocio, y te has dado cuenta que la inversión es inevitable, éstas son las tres primeras vías de financiación (y una más de propina) a las que debes acudir.

Vía número 1: el ahorro.

Vale, lo reconozco, hoy en día es realmente difícil. En nuestro país, al menos, hemos perdido toda capacidad de ahorro.

Pero si quieres ser el héroe de tu compañía, de tu pequeño sueño hecho negocio, debes pensar si todo lo que gastas es necesario.

Ese dinero que te ibas a gastar en unas vacaciones, ¿qué tal si lo cambias por un fin de semana de cuatro días y ahorras el resto? Esa propina que te ha dado la abuela ¿realmente necesitas gastártelo en unos zapatos? ¿no sería más rentable ahorrarla y no depender de nadie?

Será un proceso lento pero a la vez es muy gratificante saber que eres capaz de sacrificarte por tu sueño. De nada sirve ver cómo lo hacen otros en una película: tienes que hacerlo tú.

En otros posts te he dicho que debes invertir en tu negocio, si quieres hacerlo rentable (hosting, dominio, asesoría, formación, software,…) también te he aconsejado que aproveches todo lo que tienes para ponerte a funcionar.

Lo importante, en principio, es verificar que tu idea de negocio funciona. Y la mejor manera no es un estudio de mercado, sino lanzarlo a bajo coste (a bajo coste para ti, ya hablaremos de los precios más adelante, tomando otro COCKTAIL). Si funciona, podemos seguir adelante, aumentar el negocio.

Vía número 2: las 3 Fs (family, friends and fools).

¿Seguro que en tu familia no están dispuestos a apoyarte?, ¿seguro que nadie puede echarte una mano? Suelen ser inversiones que puedes devolver cómodamente (y sin intereses) cuando llegan tus ingresos.

Eso sí, si quieres mantener la paz en las eternas comidas navideñas, y las amistades, mejor que devuelvas el dinero en cuanto te sea posible. Además, dormirás mejor.

En cuanto a la tercera F, los fools, los idiotas o los locos que creen en tu negocio. Seguro que sabes de grupo de gente interesada en proyectos como el tuyo y puedes conseguir que te apoyen económicamente.

Aunque tuvieras que vender una “participación” en tu negocio, seguro que nunca tendrías que enfrentarte a un director de un banco que te exige información sobre lo qué has hecho con el préstamo concedido.

Y te recrimina por cometer errores.

Cuando los errores son la esencia del éxito de cualquier negocio.

Recuerdo uno de los “regalos” de Navidad del año pasado: un amigo “compró” su participación en nuestra empresa e hizo beneficiaria de sus “acciones” a su primogénita, aún no nata.

Sabía que las posibilidades de que Anita se hiciera rica con su inversión tendían a cero, pero eso tienen los amigos y los locos, confían en ti y te desean, con hechos, lo mejor. Y no sólo porque sea Navidad.

Vía número 3: reinvertir.

Seguro que empiezas a vender. No me cabe la menor duda. Pero al principio será muy poco.

Mi consejo es que no te vayas al cine con ese poco. Reinvierte en tu negocio. Reinvierte el 100%, el total de todo lo que consigas.

“Pero si son 20€, María, con eso no voy a ningún sitio”. Pues te equivocas. ¿Sabes lo barata y efectiva que es una campaña de Facebook Ads? En poco tiempo habrás recuperado tu inversión – si haces bien el trabajo – y podrás volver a invertir en crecer.

Piensa que las empresas a las que se admira por invertir en mejorar, las que más reinvierten, las que son famosas por ello, como Red Bull en la Fórmula 1, reinvierten un 20%.

Tú serás todo un héroe si reinviertes el 100%. Eso sí, de tus beneficios, no de tus ingresos… aunque de eso hablaremos tomando otro cóctel.

Y,… ¿por qué no es buena idea pedir una subvención?

Pedir una subvención, per se, no es una mala idea. Pero no pienses que es un dinero fácil, ni rápido, o que eso te saldrá gratis.

Pedir una subvención es un proceso lento, que requiere muchísimo papeleo. Cuando terminas, tras un par de meses, de completarlo, siempre hay algo que no vale, te la rechazan y tienes que volver a entregar papeleo.

Y eso después de haber invertido previamente un dinero por tu parte presentando las correspondientes facturas.

Y como contraprestación te piden que estés dado de alta como autónomo durante un periodo de tiempo lo suficientemente largo como para que el dinero que te dan sólo cubra ese gasto. Al final, no te interesa ese negocio, pues los últimos meses terminas completamente quemado, queriendo dejarlo todo y no pudiendo.

A no ser que tu negocio funcione a la perfección en los dos primeros años. Pero todos los gurús dicen que no se empieza a cubrir gastos hasta el segundo año, y a obtener (pequeños) beneficios hasta el tercero.

Yo pedí una subvención. Un grandísimo error que pagué muy caro.

Una vía adicional: aprovecha el subsidio de desempleo.

Hay una vía adicional para poder financiarte, sobre todo si lo que necesitas para tu negocio es realmente una gran inversión. Pero requiere que hayas estado o estés actualmente trabajando.

Si aún te quedan tres meses, como mínimo, por percibir del subsidio de desempleo, puedes solicitar la denominada “capitalización del paro” y te darán un pago único para reinvertir en determinadas cosas, que se explica muy bien en la página que te adjunto.

Puedes informarte aquí, si ese es tu caso: Capitalización del subsidio de desempleo.

Así que ya sabes, si estás a punto de quedarte sin trabajo – ya sabemos que no vale “despedir a tu jefe” que así no cobras, debe despedirte él o debe haber una finalización de contrato – puedes optar por esta opción.

Y en este caso te aconsejo que te pongas las pilas (alcalinas) y empieces ya a trabajar sobre tu presupuesto, pues ellos te pedirán información sobre en qué piensas emplear ese pago. La rapidez, en el mundo de los negocios, y sobre todo los negocios online, es crucial.

¿Necesitas más ayuda en éste sentido, el de la contabilidad y los presupuestos previos? No dudes en escribirme un mail y trataré de ayudarte.

En el siguiente post hablaremos de los requisitos legales para montar tu negocio online: qué es imprescindible y qué no lo es.

Y ahora tú, cuéntame ¿es el dinero un impedimento para que lances tu negocio online? ¿Has pedido o tienes pensado pedir una subvención o un préstamo? ¿Cuál es tu experiencia al respecto?

Imágenes propiedad de Netflix

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