Tengo una amiga que opina que una vez que has tenido una idea, que te gusta y que la has comentado en voz alta, es que ya lo has decidido. ¿Has pensado en montar tu negocio online? ¿Has soñado despierto con ello más de una vez? Entonces está claro que quieres hacerlo. Ya lo has decidido. Ahora debes ponerte en marcha porque… esperar nunca es una opción.

Por qué no debes esperar ni un día más para comenzar tu negocio online.

La primera razón, y la más importante, que puedo darte para que comiences tu negocio online es porque te hace feliz.

Cuando uno tiene un sueño y se recrea en él, planeando e imaginando cómo sería su vida viviendo ese sueño, es que realmente le gusta lo que haría en su día a día.

Y si trabajas en lo que te gusta, eres feliz. No significa que no vayas a tener problemas, pero ser feliz no significa vivir sin problemas, sino ser capaz de afrontarlos de forma positiva.

Sin embargo, siempre estamos llenos de miedos que nos impiden lanzarnos. Y cada día, cada instante que pasa sin que nos lancemos es una oportunidad perdida.

Comentaba Franck Scipion en uno de sus podcasts que una de las razones, aunque no fuera la principal, para lanzarse a crear su propia vida montando un negocio online fue la pérdida de su hermano.

Hoy sabemos que estamos aquí. Mañana, ¿dónde estaremos? Al menos, que disfrutemos de la vida mientras tengamos la oportunidad de hacerlo.

Y, por nombrar a una tercera amiga, una persona con una gran inteligencia para las cosas de la vida y la felicidad, nunca hay mejor momento que ahora para comenzar.

La vida que vivimos nos envuelve y nos complica. Si esperamos el momento perfecto nunca llegaremos a hacer nada, me explicaba con cariño esta amiga, pues no existe ese momento. Ese momento es ahora y lo creamos nosotros.

¡Lánzate, el mundo es de los valientes!

Tienes una idea que te gusta pero… ¿es buena?

¿No es un poco de locura lanzarse sin más a montar un negocio? ¿No deberíamos pensarlo bien antes?

Pues sí, es una locura lanzarse a montar un negocio sin más. Una cosa es que seamos valientes y otra bien distinta es que seamos unos descerebrados. ¡Para algo se inventó la investigación de mercados, señores!

Y no, la investigación de mercados no es una “cosa muy cara que hacen las grandes empresas de las grandes capitales”. Tú mismo puedes comenzar tu investigación y saber si tu idea funciona.

Tendrás que hacer un pequeño – y algo aburrido – trabajo previo, pero te aseguro que los beneficios de ese trabajo los seguirás notando a lo largo del tiempo. Así empecé yo y la claridad de ideas que me aportó me sigue ayudando ahora, en nuevos proyectos.

La prueba infalible de que tu idea funciona.

Sssshhhhh, no se lo cuentes a nadie pero… ¡tengo la prueba infalible de que tu idea funciona! Y pienso contártela aquí, en voz bajita, entre tú y yo.

Si hay alguien vendiendo aquello que tú quieres vender, sean productos o servicios, es que funciona. Ese “alguien” te está demostrando que hay clientes para lo que tú ofreces.

Así que sí, tu idea funciona.

No trates de ser original a la hora de lanzar un producto, inventando algo que consideras que provocará un cambio en la humanidad. No eres Apple, no eres Google,… piensa en lo mal que lo pasó Steve Jobs para lanzar su innovadora idea de los ordenadores personales.

Pocos estamos dispuestos a pasar por lo mismo que él y menos nos lo podemos permitir.

Si me aceptas un consejo, deja la creatividad para la venta de tus productos o servicios, para tu trato con el cliente, para las estrategias de marketing. Pero vende allí donde veas que hay demanda.

¿Abandonar? No, cambiar de idea.

¿Y si ves que aquello que quieres vender no tiene público que lo demande? ¿Debes abandonar tu sueño y buscar un trabajo gris, soñando cada día, mientras protestas al levantarte, con lo que pudo haber sido?

Pues no. La solución es tan simple como cambiar de idea.

Si estás en proceso de estudio de tu idea, no has perdido nada, tan sólo algo de tiempo.

Si ya habías lanzado tu idea al espacio exterior, es decir, fuera de tu cabeza y de tus sueños, hacia la realidad diaria, no sólo no habrás perdido nada. Quizás algo de dinero, pero ya hemos hablado más veces de mi filosofía “negocio low-cost y producto de lujo”. 

De hecho, habrás ganado mucho. Ahora cuentas con experiencia, y eso no se paga con dinero. ¿Sabías que en los Estados Unidos es más fácil que te den un préstamo en un banco si antes has fracasado en tu negocio? Ellos son muy emprendedores y consideran que una persona que ha fracasado ahora sabe qué debe hacer para no volver a fallar. Aquel que nunca lo ha intentado está en franca desventaja, pues no sabe nada sobre cómo llevar un negocio.

Y te aseguro que no es tan grave. Aunque nos han educado en la cultura del éxito, fracasar no duele. Bueeeeno… un poquito. Pero te hace más fuerte. Te lo digo yo, que he fracasado un par de veces antes de llegar hasta aquí.

¡Fracasé, pero no sabes lo muchísimo que aprendí por el camino!

Esperar nunca es una opción, está claro.

Creo que en este post he cumplido mi cometido: quería motivarte para que corras a cumplir tu sueño y demostrarte que no hay que tener miedo.

En el próximo te contaré cómo empezar a luchar con un poco de cabeza y mucha imaginación. Te hablaré de los pasos previos que debes dar para validar tu idea antes de ponerte a trabajarla o, si se diera el caso, a modificarla.

Y no, no tienes que dedicarte a ello a jornada completa: puede ser tu side-project, eso a lo que dedicas un tiempo todos los días, como tu proyecto de ocio que un día se convertirá en tu negocio. Seguro que haces un ratito de deporte, o de meditación, o yoga,… o ves varias horas de televisión a diario.

No le robes tiempo a tu familia ni a tus amigos, ni a esas sanas actividades: ataca directamente la televisión… ¡verás lo saludable que es y lo bien que le viene a tu negocio y a tus horas de sueño!

¿Tienes una ida que no te deja dormir? ¿O quizás es una idea que te ayuda a soñar? ¿Cuáles son tus miedos, esos que te impiden lanzarte? ¡Ataquémoslos juntos!

En este post han aparecido Sole, Franck y Sagrario, pero lo he escrito pensando en ti.

Imágenes propiedad de Eon Productions.

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